Origen de la Arquitectura Griega

Su cultura se denominaba Helenística, y no se trataba de una cultura homogénea, las tribus que la constituían estaban unidas por unos antepasados comunes, una misma lengua y una misma religión.

El punto histórico de partida se da a partir de la invasión de los Dorios (XII a.C.) a lo largo y ancho de los Balcanes, invadiendo la península griega en la que se encuentra una población con un desarrollo cultural y artístico propio. Se encuentran con la cultura Micénica y al conquistarla la asimilan. Igualmente ocurre con Creta.

Invaden las costas de Asia Menor, aplicando allí la cultura. Así se establecen dos corrientes en la nueva cultura Helénica: la corriente dórica que aporta la creación de todo un sistema basado en la proporcionalidad, la geometría y la simetría (minimalismo en la actualidad) y, contrarrestando esta, existía la corriente Jónica, aportada por los pueblos Jonios (Asia Menor) dando al arte griego un carácter más naturalista, mayor exuberancia decorativa y sigue manteniendo un sistema de orden y simetría aunque con ligeras variaciones (columna más esbelta, capitel más decorado).

 

El Partenón, 447-432 a. C.  Acrópolis de Atenas

 

El Arte Griego no surge condicionado por la religión, ya que esta no es dominante debido a su politeísmo, formado por un entramado mítico muy diverso, y además ésta no tiene ningún dogma, así que no se impone. Tampoco tiene un clero establecido que la imponga.

El Arte Griego surge como estudio a la naturaleza, la cual no se rige por criterios divinos sino por conceptos matemáticos. Su arte se concibe por una imitación de la naturaleza.

 

ESPACIO ORIGINARIO DE LOS GRIEGOS

 

Los griegos nunca constituyeron una nación o estado unitario en el sentido moderno del término.

Se trataba más bien de un conjunto de tribus que tenían en común la lengua, la creencia en unos mismos dioses y mitos ancestrales, así como unos mismos antepasados. Es decir, compartían una misma cultura.

Nunca llegaron a constituir un estado homogéneo y siempre estuvieron organizados políticamente en “Polis” o “Ciudades-Estado” independientes entre sí y, a menudo, rivalizando entre ellas en continuas guerras.

Su origen histórico se remonta a los grandes movimientos de pueblos que se produjeron en la llamada Edad del Bronce (entre el I-II milenio antes de nuestra era). Las llamadas invasiones indoeuropeas trajeron a la Península Balcánica a estas tribus, los “Aqueos”.

Territorio que abarcaban los griegos en sus inicios