Colonización Griega

(Siglos VIII-VI a.C.)

A partir del siglo VII, históricamente las polis griegas, es decir, las ciudades−estado, están ya configuradas y desarrolladas. Basan su desarrollo económico en la agricultura y la posesión de tierras es el elemento fundamental para el desarrollo de la ciudad.

En los siglos VII y VI a.C. dos factores van a determinar el fenómeno de las colonizaciones griegas. Estos dos factores son: la presión demográfica y la falta de tierras aptas para el cultivo. Estos dos hechos son las causas de que a lo largo de esos siglos la población griega de las polis situadas en la península, inicia un proceso de migraciones hacia otros ámbitos geográficos con la finalidad de buscar tierras aptas para la agricultura o lugares estratégicos para el comercio que les permitan asentarse y fundar nuevas polis o ciudades griegas.

Se dirigen a la zona del Egeo y el ámbito Oriental, concretamente. En esta zona y en las costas del Mar Egeo se fundan nuevas polis griegas. La otra zona es el mediterráneo occidental y se forman polis griegas sobretodo en Sicilia y Sur de Italia.

La consecuencia artística de estas colonizaciones es muy importante para la difusión del arte griego; vamos a encontrar arte en territorios muy lejanos y distintos a la península griega. De hecho, las muestras de templos mejor conservados están en la Magna Grecia.

Área de expansión griega

 

Gobierno de la Tiranía

A lo largo del siglo VI y a finales, en muchas ciudades o polis griegas se establece, políticamente, el gobierno de los tiranos. Son gobernantes absolutos pero reformadores económicos y sociales, que se proyectan en un desarrollo económico de las polis griegas.

Un auge económico conlleva un auge artístico. Los tiranos embellecen artísticamente las ciudades donde gobiernan. Van a proteger a los artistas que acuden a ellas porque ven en el arte una forma de proyección de su propio poder.

Los tiranos de las polis griegas del siglo VI a.C. actúan como verdaderos mecenas en el arte.