Período Helenístico

(323-30 a.C.) Siglos IV-II a.C.

El término helenístico, derivado de heleno o griego, da a entender que este arte es una prolongación, con caracteres propios y aportaciones originales, del arte propiamente griego.

El arte helenístico es el resultado de la fusión del arte griego con las culturas de otros países donde Grecia ejerció su influencia o dominio. Por eso, los centros artísticos del helenismo se encuentran fuera de la Grecia continental, en Asia y África.

Se llama así al período que se extiende desde la muerte de Alejandro Magno (año 323 a.C.) hasta la dominación de Roma (30 a.C.). Tras la prematura muerte de Alejandro Magno, el imperio se fragmentó en varios reinos donde la cultura griega siguió floreciendo en contacto con las culturas originarias de los territorios “helenizados”.

El progresivo avance de Roma por el Mediterráneo oriental, acabará integrando los reinos helenísticos en el vasto imperio creado por los romanos. Con la fusión de estas dos grandes corrientes surge lo que se conoce como cultura clásica, fundamento de la Civilización Occidental.

 

El Mundo Helenístico en el siglo I a.C.

 

El resultado es, sin embargo, una civilización con caracteres y resultados unitarios. Y es el arte el mejor testimonio de ese pasado griego.

Hoy, cuando viajamos, podemos encontrar un templo griego en la isla de Sicilia, un teatro en las costas de Turquía, o restos de la bella ciudad de Alejandría, en Egipto.

Todos ellos son el mejor testimonio de aquella civilización que legó a la Humanidad un ideal de belleza que hoy, siglos después, seguimos considerando clásico.

 

Área de expansión helenística